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¡Hola! Somos un grupo de alumnos de segundo de bachillerato de Los Palacios y Villafranca, del IES Diego Llorente. Con este blog queremos hacer llegar a nuestros compañeros de instituto, y a todo el que esté interesado, nuestra opinión sobre las noticias más actuales de todos los temas de interés general. Esperamos que el blog, os resulte interesante y atractivo, y que nos lo hagáis saber mediante comentarios. De igual modo, nos gustaría que nos comunicaseis los posibles errores que pudiésemos cometer. Así que ya sabéis, ¡no dejéis de visitar nuestro blog al menos una vez por semana! Un saludo.


jueves, 27 de octubre de 2011

La realidad siempre supera a la ficción



Sushil Kumar, un joven funcionario indio de 27 años, bien podría ser el protagonista de la película “Slumdog Millionaire”. Este hombre ha ganado el concurso televisivo llamado “Kaun Banega Crorepati”, la versión india del programa “¿Quién quiere ser millonario?” y se ha embolsado por ello un millón de dólares.

La historia de “Mantu” (así le llaman sus familiares y amigos) se asemeja bastante a la narrada por Vikas Swarup en su libro, que dio origen a la película de título homólogo. Sushil Kumar es licenciado en Psicología y trabaja como operador informático. Procede de una de las zonas más pobres de India, la región de Champarán Oriental. Allí vive con sus padres, su mujer y sus cuatro hermanos en un apartamento de alquiler desde que su familia perdió su vivienda por no poder pagar la hipoteca.



Antes que Sushil Kumar ningún concursante había logrado ganar el millón de dólares que ofrece el concurso.

Kumar ha explicado por teléfono que utilizará el dinero del premio para recuperar la casa de sus padres y comprar una parcela de terreno en la que construir una casa confortable para su familia. Asimismo, destinará parte del dinero a preparar las oposiciones para poder trasladarse a trabajar a Nueva Delhi. El resto, que es bastante, suponemos que lo guardará.

Esta curiosa historia es un ejemplo de cómo puede cambiar la suerte de una persona de un momento a otro y de las sorpresas que nos reserva la vida. Pero, sobre todo, esta historia vuelver a hacer valer el dicho de que la realidad siempre supera a la ficción.


Fuentes: ABC